| 3 cuotas de $14.999,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.999,00 |
| 1 cuota de $44.999,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.999,00 |
| 2 cuotas de $26.992,65 | Total $53.985,30 | |
| 3 cuotas de $18.457,09 | Total $55.371,27 | |
| 6 cuotas de $10.208,02 | Total $61.248,14 | |
| 9 cuotas de $7.292,83 | Total $65.635,54 | |
| 12 cuotas de $5.723,87 | Total $68.686,47 | |
| 24 cuotas de $4.620,08 | Total $110.882,04 |
| 3 cuotas de $21.043,03 | Total $63.129,10 | |
| 6 cuotas de $13.169,70 | Total $79.018,24 |
| 3 cuotas de $22.049,51 | Total $66.148,53 | |
| 6 cuotas de $14.189,68 | Total $85.138,11 |
| 18 cuotas de $4.662,89 | Total $83.932,13 |
| 1 cuota de $44.999,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.999,00 |
| 3 cuotas de $16.367,63 | Total $49.102,91 | |
| 6 cuotas de $8.902,30 | Total $53.413,81 | |
| 9 cuotas de $7.459,33 | Total $67.134,01 | |
| 12 cuotas de $6.306,23 | Total $75.674,82 |
| 3 cuotas de $16.540,13 | Total $49.620,40 | |
| 6 cuotas de $9.074,04 | Total $54.444,29 | |
| 9 cuotas de $8.079,32 | Total $72.713,88 | |
| 12 cuotas de $6.941,84 | Total $83.302,15 |
| 3 cuotas de $17.485,11 | Total $52.455,33 | |
| 6 cuotas de $9.777,53 | Total $58.665,20 |
EDUARDO SACHERI
DIAS DE LA CONSTITUCION, LOS (MP)
ALFAGUARA
Los días de la Constitución 1852-1880 . Una historia de Argentina cuando por fin se convierte en Argentina. Tercer volumen de historia argentina de Eduardo Sacheri. Querido lector: Este libro forma parte de un proyecto que inicié hace algunos años y se propone responder una pregunta: ¿cómo y cuándo se construyó la Argentina? Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de Argentina? ¿De un Estado? ¿De un territorio determinado? ¿De una identidad cultural? ¿De un espacio económico y social? Hablamos de todo eso al mismo tiempo. Argentina es, a esta altura del siglo XXI, todas esas cosas, pero a principios del siglo XIX no era ninguna de esas cosas, sencillamente porque no existía. Me pareció que las fechas límite, para el inicio y el final de esta indagación, podían ser 1806 y 1916. Y divido el proyecto en cuatro libros. El primero, Los días de la Revolución, va de 1806 a 1820. El segundo, Los días de la violencia, de 1820 a 1852. Éste, el tercero, arranca en 1852 y termina en 1880. En 1852 se produce la batalla de Caseros, en la que son derrotados la provincia de Buenos Aires y su gobernador, Juan Manuel de Rosas, y con esa derrota se derrumba la Confederación, la estructura política que había vinculado a las provincias rioplatenses a lo largo de dos décadas. A partir de entonces las provincias emprenden un camino nuevo: empiezan a edificar un Estado, sobre la base de la aprobación, en 1853, de una Constitución Nacional republicana, representativa y federal. Aceptan renunciar a una parte de su poder, es decir, de su soberanía, para entregarla a esa entidad nueva, a ese Estado central que deberá edificarse por encima de ellas. El proceso no va a ser fácil. A lo largo de estas casi tres décadas que van desde 1852 hasta 1880 las provincias y ese Estado central que están construyendo pasan por un montón de vaivenes y de conflictos. Pero, más allá de esos vaivenes, la tendencia parece irreversible. Escribir estos libros es caminar por un desfiladero estrechísimo del que uno puede caerse fácilmente, hacia un lado, el del hermetismo, o hacia el otro, el de la simplificación. La única solución que encuentro, o más bien el único consuelo, es pensar, mientras escribo, que son una lección, o una serie de lecciones, que intentan ser amenas pero rigurosas. Casi una conversación, me atrevo a decir. Como si vos y yo nos sentásemos a la mesa de un bar en cualquier lugar del país, pidiésemos un par de cafés y yo retomase una larga explicación acerca de cómo se construyó la Argentina a lo largo del siglo XIX. Algo así. Imaginemos que estamos a media tarde, que el bar está medio vacío y bastante silencioso, y que podemos charlar en paz. Ojalá te den ganas de aceptar este café, de adentrarte en la lectura de las páginas que siguen. Y ojalá que salgas de ellas con algunas respuestas, pero sobre todo con preguntas nuevas.
